jueves

¡Oh, Dioses!




Va por ti, Rouco Varela.

martes

Lourditas


Lourditas es parte de una pequeña colaboración para una revista de economía, a ver si sale de una vez, que hay ganicas de verla. De momento es lo único que os puedo enseñar.

En fin, que ya está todo mandado y espero que casi listo...

lunes

Perdedor


Pues sí, este es el cartelico que hice para participar en el concurso de carteles de los moros y los cristianos de Villa Joyosa...ya ves que cosas.

Perdí.

Suena mejor decir que no gané, que ganó otro...pero que cojones...el sentimiento es el de haber perdido. Perdí y punto, no me avisaron ni de cuando fue la entrega de premios, me enteré por un video en internet, si eso no es perder y con mucho, que venga Crepitus y lo vea.

En fin...de esto me enteré ya hace dos semanas...pero me viene al pelo, porque hoy no estoy de humor.
Eso sí, felicidades Julio y Bea, sois un par de triunfadores.

jueves

A veces uno tiene que ser diseñador.


Y cuando toca, pues que te den cierta libertad mola, pero luego pasa lo que pasa.

Una peluquera de mi pueblo me pide la identidad corporativa de su empresa...muy bien, la boca se me hace agua, es joven, es dinámica y es moderna y hago lo que me da la gana; a mi juicio algo atrevido y elegante con toques de clase.

Vale muy bien...yo emocionadísimo con el tema, ya delante del impresor con un número de tarjetas ya habladas...llamo a la chica para decirle cuanto va a ser todo (llegados a este punto es conveniente saber que normalmente se suelen cobrar unos 500/600 ecus por hacerle la marca a alguien), y se da este dialogo:

Yo: Hola, mira, ya está todo hablado, las 500 tarjetas con todo mi curro te salen por 200 euros.

Clienta: 200 euros...

Yo: Síp, unos 200.

Clienta: Haz 300 tarjetas.

Total que los 200 ecus se quedan en 150...Todo porque la gente se cree que poner un par de palabras en fondo negro lo hace cualquiera...curiosamente nadie piensa que un apéndice lo extirpa cualquiera o que cualquiera es capaz de rebalancear balances e índices bursátiles.

domingo


Estimado Aristóteles:


Le escribo ya que necesitaría su ayuda.

Me encuentro en una situación apurada. Verá, mi cerebro ha sido desecado, drenado y conservado en formol.

Comprenderá que debido a semejante acción perpetrada por una canalla la calidad de las ideas y proyectos que me suelen rondar por la cabeza a caído bastante. Así pues le agradecería que me enviase toda la filosofía de la que disponga en su despensa prestada por unas semanas.

Le agradeceré enormemente el favor, ya que la desolación ante semejante desierto ideal me comienza a suponer carencias de idiotez y otras molestias.

Afectuosamente suyo:


Fran

martes

La filosofía.


Pues he vuelto compañeros, tras varios días de desaparición etérea por los mundiales mundos.

Ha sido una semana larga y tortuosa, con muchas cosas y mucho que hacer. Hemos tenido desde un parto hasta una boda, así como lo cuento.

Y es que el Hotel Safari ya ha visto la luz, de hecho voy a intentar convencer a la concurrencia de montar en breves un blog donde pongamos toda la información al respecto de semejante criatura.

Por otro lado, honor y fuerza a todos los que estuvieron ahí dando al callo, a mis camaradas hoteleros y a Laura Buey, que estuvo ahí dando al callo como la que más sin pedir nada a cambio, y por supuesto a Diego "punto vital" Moreno, que se nos embarca en la mayor aventura de su vida.

Muchachuelos...un gran trabajo.


Por lo demás, bueno...pues si, un filósofo griego. Estoy metafísico estos días, ya sabéis, la vanidad de la navidad, las preocupaciones intrínsecas del ser, las de los seres que se apoyan en el ser de antes, la guita, la falta de guita y luego ya se sabe, que si no hay gulas y hay que pintar ojos en los fideos, que si el cordero asado de Nochebuena tiene forma de pollo...esas cosas...en fin.

Pero bueno, estoy contento, no todo es malo, parece que mis tentativas de engatusar editores van dando algún resultado, así que ahí estoy...tratando de dibujar para quien quiera.

Así pues...un abrazo a todos.


HONOR Y FUERZA, COPÓN.

domingo

Ñicñac

Sir Digory Thomas de Rollsroy caminaba hacia la pajarera donde el viejo halconero Fred (es increíble como las personas llamadas Fred tienden a orbitar hacia puestos relacionados con animales domesticos) guardaba a todas las aves de presa.

Allí tomó a su fiel halcón Ñicñac, el más majestuoso pájaro de todos cuantos habían en la pajarera, exceptuando el del Rey, el de la Reina, el del consejero Mayor, las 5 águilas de Sir Edwind Fucik y unos 30 ejemplares más, lo cual dejaba a Ñicñác en el puesto 37 de la majestuosidad en aquella pajarera, puesto que no está nada mal si consideras que por mucho mejores que se crea el resto de personas que te rodean el mejor y más importante eres tú sin duda (un rara enfermedad extendida entre nobles, clero, ejercito y gobierno de una forma que ningún científico ha podido explicar, quizá debido a que también la padecen).

Sir Digory partió hacia los campos de cetrería con Ñincñac posado en su brazo. En ese momento notó algo extraño en Ñicñac, pero fue cuando el halcón salió volando en pos de una liebre cuando el joven sir descubrió que ocurría. Ñicñac estaba engordando...









SE PERMITE LA DESCARGA DE LAS IMÁGENES, PERO EN NINGÚN CASO LA PUBLICACIÓN Y/O MANIPULACIÓN DE LAS MISMAS SIN EL CONSENTIMIENTO PREVIO DEL AUTOR.